Por César Galjuf*
Todo hace suponer que su postura de novia: enamorada, complaciente y arrastrada del aprismo –como presidente de la Región Lambayeque y presidente del consejo de ministros- ha llegado a su fin. Solo le quedan recuerdos del romance vivido y cortejada con presentes, que hicieron se sintiera la preferida del aren. Como toda damisela, frívola y sin escrúpulos, se dejó llevar a la alcoba por el gALAN, encandilada por la promesa de ser el candidato del partido de la estrella para los comicios generales del 2011.